Junio 28, 2012
Por Patrick DePoy, Oficina Legislativo de ACLU de Washington

Recientemente, el Comité Judicial del Senado de la Constitución Subcomité organizó una audiencia histórica en régimen del aislamiento. El propósito de la audiencia fue examinar exhaustivamente y reevaluar el uso excesivo de la incomunicación en los centros penitenciarios federales y estatales y centros de detención. Sen Durbin (D-Ill.), presidente del subcomité señalo que la audiencia era algo más que simplemente el confinamiento solitario, también de tratar de responder a la pregunta “Que dicen cárceles Americanos sobre nuestra país y nuestros valores?”

La ACLU ha defendido durante mucho tiempo poner un fin al uso excesivo de largo plazo de aislamiento y la segregación residencial en las cárceles de Estados Unidos, especialmente para los niños, las personas que sufren de trastornos o enfermedades mentales, y otras poblaciones vulnerables. La campaña nacional de la ACLU Pare Solitario se centra en educar a los responsables políticos y al publico sobre el costo financiero excesivo, y un daño increíble a la dignidad humana, asociada con régimen de aislamiento. En un testimonio escrito presentado al subcomité, la ACLU señaló las fallas múltiples en el sistema: los excesivos costos económicos, las condiciones inhumanas de confinamiento solitario, y los devastadores efectos psicológicos de esos problemas en las personas que pasan días, semanas, meses o incluso años solos en “la caja.”

La ACLU discute el impacto devastador que el régimen del aislamiento tiene por las poblaciones vulnerables de prisión, incluidos los presos que son lesbianas, gays, bisexuales, o transgénero, tienen condiciones intersexuales (LGBTI) o de genero no conforme. El presidente Durbin señaló los problemas asociados con el aislamiento de las poblaciones vulnerables durante la audiencia. Como régimen de aislamiento se ha incrementado, señaló que ya no es sólo para aquellos que son peligrosos y violentos, sino que “en lugar que estamos viendo un aumento alarmante en el aislamiento de aquellos que realmente no necesitan estar allí, y para muchos grupos, muchos más vulnerables como inmigrantes, niños, presos LGBT supuestamente para su propia protección.” Mientras que los funcionarios penitenciarios a menudo justifican el uso de la incomunicación como la protección necesaria para los presos LGBTI, el efecto estigmatizador de esta practica puede causar profunda y a largo plazo daños psicológicos.

El recientemente finalizado Prision Rape Elimination ACT (PERA) los reglamentos reconocen que el aislamiento de los presos LGBTI puede ser psicológicamente dañino y peligros físicamente, sin embargo, la práctica sigue siendo muy común.
En centros de detención de inmigración, detenidos LGBTI son a menudo objeto de amenazas de discriminación, acoso y acoso física. La ACLU de Arizona publico recientemente un informe que detalla los abusos contra detenidos titulado “En Sus propias palabras: Abuso Duradera en Centros de Detención de Inmigración en Arizona.” El informe destacó las luchas únicos que enfrentan los detenidos LGBTI colocados en confinamiento solitario. Un detenido transgénero se llama Tanya pasa más de seis semanas en la Unidad de Alojamiento Especial (SHU). Cuando allí, ella fue objeto de tratamiento desmoralizado y deshumanizado incluyendo el abuso físico por parte del personal del centro de detención y la estigmatización cuando que salió de la incomunicación. Muchos de los detentados de inmigración LGBTI no han sido condenados por ningún delito, sin embargo se afrentan el asilamiento muy degradante y abusos en las llamadas “Unidades de Alojamiento Especial.” La audiencia del Comité esta semana marca un paso critico hacia la eliminación de practicas del régimen del aislamiento abusivo en el futuro.

La comprensión de los peligros de la incomunicación y la exploración de alternativas exitosas ya se están aplicando son los primeros pasos necesarios hacia poner fin al uso excesivo del régimen de aislamiento. Con una presión continua y la promoción la ACLU espera desempeñar un papel de liderazgo en el logro de una solución segura, sensata y humana de estos libertades civiles fundamentales y de derechos humanos.