Por Kade Crockford, ACLU de Massachussets

Hoy la ACLU está lanzando un campaña nacional para obtener más información sobre lectores de placas automáticas (ALPR). Al tomar fotografías de cada placa se encuentran-hasta tres mil por minuto- y mantener los registros de quién era en el lugar cuando, lectores de placas son fundamentalmente amenazar nuestra libertad en la carretera.

Quizás vista la op-ed reciente en la New York Times que nos amonestó para empezar a referirse a los dispositivos móviles como “seguidores” en lugar de “teléfonos.” Quizás como se propague la tecnología ALPR debemos empezar a decir “seguidor” en lugar de “auto” también. Necesitamos protección de las leyes para limitar la recogida, retención, y uso compartido de la información de nuestros viajes.

Y necesitamos descubrir más sobre esta tecnología.

Desafortunadamente, no tenemos un sentido amplio de cómo esta tecnología se está implementando en todo el país. Sin embargo, aquí es un poco de lo que sabemos:

• Lectores de las placas es un empresa larga, y está creciendo. Al igual que tantos otros herramientas de vigilancia y de identificación, el Departamento de Seguridad Nacional, el Departamento de Justicia e incluso el Departamento de Transporte han repartió muchos millones de dólares a las autoridades estatales y locales para la compra de ALPRs. Solo pocos años pasados un ALPR costa casi 22.000 dólares: la demanda del mercado ha llevado ya a el costo a tan poco como $12.000 por unidad y más probable es que bucear más allá. La tecnología está en mucha demanda, y la policía no podría estar mas emocionados acerca de lo que permite al menos no el seguimiento con carácter retroactivo, a nivel nacional de todos nuestros movimientos automovilismo.
• La Administración de Control de Drogas tiene previsto instalar una red de lectores de placas en los sistemas de carreteras más importantes del país. El Departamento de Seguridad Nacional marca cada vehiculo que ingresa al país. Los departamentos de policía locales y estatales operan miles de sistemas en todo el país ALPR-cuántos y en que medida no estamos seguros. En conjunto, estos programas forman una red de puntos de datos que puede decirle al gobierno mucho sobre nuestras vidas.
• Solamente dos estados en la nación tienen estatutos en los libros para regular la usa de ALPR, New Hampshire y Maine. El legislador del primero sino todo lo prohibido ALPR; como en el estado de Maine, no se permite la implementación privada pero en el NH que el gobierno puede utilizar solo para vigilar la infraestructura critica como puentes. El estatuto de Maine exige que la policía borrar los datos después de 21 días, permitiendo a los investigadores el acceso a la información que podría ayudar a resolver los asesinatos o robos después del hecho, mientras que el objetivo de evitar que el tipo de sociedad en todo el seguimiento que defensores de la privacidad advierten.
• New Jersey ha puesto en marcha la directrices en todo el estado, pero no va lo suficientemente lejos para proteger la privacidad de los conductores en el estado, permitiendo a los departamentos de policía para retener los datos durante un máximo de cinco años – mucho más allá de lo que es razonable y necesario para hacer buen uso de la herramienta.
• Varios centros de vigilancia estatales y regionales ponen en común los datos recogidos ALPR de varias ciudades o condados en los mega-bases de datos, permitiendo a las autoridades locales, estatales y federales para rastrear los movimientos del os automovilistas ordinaria sin ningún tipo de supervisión judicial, todo con el clic de un botón.
• El gobierno federal está dando mucho dinero a policía estatal y local para comprar la tecnología pero comunidades locales son consultados raramente sobre que protecciones de privacidad puede ser implementados, si están informados sobre la introducción de la herramienta de vigilancia por tanto.

No es una exageración a decir que en 10 años habrá ALPRs en casi todas partes, creando notas detalladas de todos los movimientos de todos los conductores y de guardarla durante quien sabe cuanto tiempo. En algunos casos, sabemos que la escenario más mal- enormes bases de datos con registros de los movimientos de grandes cantidades de personas- ya está ocurriendo.

Para evitar este fin necesitamos convencer la nación y nuestros creadores de leyes a tomar acción sobre este amenaza grave a nuestras libertades. Y para crear una caso convencido, necesitamos saber mucho más sobre el problema como se ocurre ahora.

El año pasado, muchas personas no saben porque debemos llamar a nuestros móviles “seguidores” en vez de teléfonos; hay poco información publica sobre como los departamentos de policía estaban usando nuestros teléfonos para realizar un seguimiento de nuestra ubicación. La ACLU intervino y dirigió un proyecto masivo de registros públicos que reúne a los afiliados de todas partes del país, la obtención de los documentos que mostraban cómo la policía en todo el país fueron para acceder a nuestra información intima sin supervisión judicial. Esto llevó a una tormenta de prensa, estimulando la investigación el congresista Ed Markley a los proveedores de celulares y dando lugar a una verdaderamente sorprendente titular del New York Times a principios de este mes. Todavía no hemos visto el paso de la ley de GPS pero estamos más cerca porque de ese trabajo y el conocimiento de la cuestión está muy extendida.

Ahora estamos abordando el seguimiento de localización a través de ALPR. Hoy la filiales de la ACLU en 38 estados están presentando solicitudes de registros públicos de su estado y las agencias policiales locales para averiguar como el despliegue generalizado de ALPR es y si hay protecciones de sentido común de privacidad en vigor. Tambien estamos presentado solicitudes federales de Freedom of Information Act (FOIA) con el Departamento de Justicia, Departamento de Seguridad Nacional, y el Departamento de Transporte de aprender acerca de cómo estas agencias están financiando la expansión de ALPR en todo el país, como están utilizando las tecnologías en si mismas y como están accediendo estado bases de datos regionales y locales.

Estén atentos para más información sobre como los seguidores de placas se están desplegando en su estado y por acciones concretas que puede tomar a nivel estatal y local para garantizar que la policía no ir demasiado lejos con ALPR.

Cruz-publicado en el sitio web de ACLU Nacional.